Martes 5 de Septiembre: Panóptico y Michel Foucault
La clase se basó en Michel Foucault, y en su análisis sobre el Panóptico de Jeremy Bentham.
El panóptico era, en pocas palabras, un modelo arquitectónico carcelario que consistía en que una sola torre vigilaba todas las celdas a la vez, con una visión en 360 grados. Las celdas iban construidas alrededor de esta torre, y generaba de manera inconsciente en los prisioneros una figura de poder, al que debían obedecer en todo momento.
Al estar constantemente vigilados por la torre, incluso si no había un guardia dentro de esta, los prisioneros se sentían observados, y con esto, controlados.
Foucault llevó este modelo carcelario más allá, e hizo una comparación entre esta cárcel y la sociedad completa en la que vivimos actualmente.
De alguna manera, todos estamos constatemente vigilados. Incluso en los momentos en que esta vigilancia no es evidente, nos sentimos controlados por un orden mayor, ya sea la moral, las leyes, la policía, las cámaras de seguridad, las demás personas, etc.
Aparte de esta vigilancia total, y esta figura de orden y poder, la sociedad está construida en base al método carcelario. Como se distribuyen las horas de trabajo, los tiempos que tenemos para descansar, la hora a la que nos levantamos, todo replica el tipo de horario que se ocupa en las cárceles, todo el mundo es una cárcel, y nosotros solo seguimos las órdenes.
No es algo que no haya pensado nunca, y no es algo que yo crea que se pueda cambiar. Llegamos a un punto como sociedad en el que si se avanza un paso, se retroceden cien, y ninguno de nosotros es lo suficientemente consecuente como para intentar detener el sistema. Solos nos queda acatar, soportar que el mundo está dirigido de esta manera y hacer algunos cambios pequeños en nuestras vidas, que nos permitan disfrutar un poco más el día a día, sin salirnos del esquema instaurado.
Apagar el celular y sentarte en una plaza; hacer un dibujo aunque no tengas que hacerlo para algún trabajo o ramo; cantar en la calle mientras caminas, sin importar lo que piensen los demás; salir con tus amigos sin consumir drogas ni alcohol, y solo disfrutar de su compañía...
No es tan difícil olvidar que estás en una sociedad automatizada y controlada, para disfrutar el día a día. No es necesario acabar con esta sociedad, solo hay que adaptarse e intentar ser feliz.

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